El cheesecake no es simplemente un postre; es una institución culinaria. Esta mezcla densa, rica y cremosa de queso crema, huevos y azúcar sobre una base crujiente (usualmente de galletas Graham) es amada mundialmente. Sin embargo, lograr la perfección requiere entender tanto la técnica como los ingredientes. No existe un solo tipo de cheesecake, y la batalla entre estilos es legendaria.

Un Poco de Historia Antigua

Aunque comúnmente asociamos este postre con Nueva York, sus orígenes se remontan mucho más atrás. Los historiadores culinarios creen que los antiguos griegos servían una forma rudimentaria de pastel de queso a los atletas durante los primeros Juegos Olímpicos en el 776 a.C. para darles energía.

Variedades Principales que Debes Conocer

Existen innumerables variaciones, pero tres dominan el panorama mundial. 

El Estilo New York es el rey indiscutible. Es denso, rico, alto y se hornea a temperatura alta inicialmente para caramelizar la superficie. 

El Cheesecake Japonés, a veces llamado "algodón", es radicalmente diferente. Es súper esponjoso y ligero como un soufflé porque incorpora merengue (claras de huevo batidas) a la mezcla. 

El Cheesecake sin Horno (No-Bake) es más ligero y veraniego, usualmente cuajado con gelatina en lugar de huevos y calor.

Cheesecake japonés - Fuente: El Clarin

La Técnica: El Temido Baño María

Muchos panaderos novatos temen el proceso de horneado. La mayor preocupación son las grietas en la superficie.



"La repostería es una ciencia exacta. No puedes improvisar con las proporciones como lo harías en la cocina salada".
- Anónimo

El Baño María es tu mejor amigo. Hornear el cheesecake dentro de otro molde más grande con agua caliente asegura una cocción suave y uniforme, manteniendo el entorno húmedo.

Errores Comunes que Arruinan tu Postre



Evitar estos fallos te separará de los aficionados. 

  • Primero, nunca uses ingredientes fríos. El queso crema debe estar a temperatura ambiente para evitar grumos. 
  • Segundo, no batas la mezcla en exceso una vez añadidos los huevos. Esto introduce aire, que se expandirá en el horno y luego colapsará, causando un cráter. 
  • Tercero, la impaciencia es tu enemiga. Si ves que se dora muy rápido, CUBRE LA PARTE SUPERIOR CON PAPEL ALUMINIO
  • Finalmente, y esto es crítico: NUNCA LO SAQUES INMEDIATAMENTE DEL HORNO CUANDO ESTÉ LISTO. Debes apagar el horno, entreabrir la puerta y dejarlo enfriar allí dentro por al menos una hora. Solo mételo a la nevera cuando esté completamente frío, o sudará y arruinará la corteza.

Conclusión

Dominar el cheesecake requiere paciencia, pero la recompensa es dulce. Para aquellos interesados en profundizar en la química detrás de la cocción de los lácteos, recomiendo consultar fuentes especializadas en ciencia de los alimentos.

Te invitamos a ver el siguiente vídeo para conocer más del mundo de los cheesecakes.